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BlueFox Iberia - Marketing experiencial

Marketing experiencial: por qué las marcas necesitan crear experiencias, no solo impactos

Cada día recibimos cientos de mensajes de marcas. Anuncios, publicaciones, promociones, banners, vídeos, ofertas…

Pero ¿cuántos recordamos realmente?

Conseguir visibilidad es importante. Conseguir que una persona viva algo junto a una marca es diferente.

Ahí entra en juego el marketing experiencial: acciones diseñadas para transformar la comunicación en una experiencia real, generar interacción y crear una conexión más directa entre marcas y personas.

En BlueFox Iberia trabajamos precisamente sobre ese punto de encuentro: convertir los objetivos de una marca en experiencias capaces de ser vividas, compartidas y recordadas.

¿Qué es el marketing experiencial?

El marketing experiencial engloba aquellas acciones que permiten al consumidor interactuar de forma directa con una marca, en lugar de limitarse a recibir su mensaje.

Puede materializarse de muchas formas:

activaciones de marca, eventos, promociones, acciones en punto de venta, sampling, dinamizaciones, presentaciones de producto o experiencias desarrolladas específicamente alrededor de una campaña.

El formato puede cambiar, pero el objetivo es el mismo: conseguir que la marca deje de ser solamente algo que el público ve y se convierta en algo que vive.

Y eso cambia por completo la manera en la que se construye la relación con el consumidor.

De generar impactos a generar recuerdos

La publicidad tradicional busca captar atención.

El marketing experiencial añade una capa más: la participación.

Una persona puede ver un anuncio y continuar con su día. Sin embargo, cuando participa en una dinámica, prueba un producto, conversa con un equipo, descubre una marca en un entorno especial o forma parte de una experiencia, existe una interacción mucho más profunda.

La marca pasa a estar vinculada a un momento.

Y los momentos tienen contexto, personas, emociones y recuerdos.

Por eso una buena activación no debería plantearse únicamente desde la pregunta:

“¿Cómo hacemos que nos vean?”

También debería preguntarse:

“¿Qué queremos que viva una persona cuando entre en contacto con nuestra marca?”

¿Qué puede conseguir una activación de marca?

Una activación puede responder a objetivos muy diferentes dependiendo de la campaña, el producto y el público.

Puede servir para acercar un producto al consumidor, presentar una novedad, aumentar su visibilidad en un evento, generar prueba de producto, explicar una promoción, crear conversación o reforzar determinados valores de marca.

Pero para que funcione, no basta con ocupar un espacio.

La acción debe construirse alrededor de un objetivo.

Acercar la marca al consumidor

Hay contextos en los que una interacción humana puede marcar una gran diferencia.

En acciones realizadas en punto de venta, por ejemplo, la presencia de un equipo permite explicar, resolver dudas, presentar ventajas y conversar directamente con las personas.

La promoción deja así de ser únicamente un mensaje y se convierte en un contacto real con la marca.

Conseguir que el producto forme parte de la experiencia

En otras activaciones, el producto es el protagonista.

La clave está en crear el contexto adecuado para descubrirlo, probarlo o relacionarlo con una determinada situación.

No se trata únicamente de entregar una muestra.

Se trata de pensar cómo se produce ese primer contacto.

Crear notoriedad

Eventos y espacios con público ofrecen una oportunidad para conseguir presencia de marca.

Pero visibilidad y experiencia no son exactamente lo mismo.

Una ejecución bien planteada debe lograr que esa presencia tenga sentido dentro del entorno y que invite a participar.

Generar interacción

Una marca puede hablarle a una persona.

O puede hacer que esa persona participe.

Dinámicas, juegos, experiencias, promociones y acciones de entretenimiento permiten convertir al público en una parte activa de la comunicación.

Las personas siguen siendo fundamentales

Podemos diseñar un espacio espectacular, trabajar una gran creatividad y cuidar cada elemento visual.

Pero muchas experiencias terminan dependiendo de algo mucho más sencillo:

cómo se siente la persona durante la interacción.

El equipo que representa a una marca es, durante unos minutos, la propia marca.

La forma de recibir al público, explicar una promoción, ofrecer un producto, resolver una duda o animar a participar influye directamente en la experiencia.

Por eso las activaciones de marca no son solamente una cuestión de diseño o producción.

También son una cuestión de personas.

Del concepto a la ejecución

Desde fuera, una activación puede parecer sencilla.

El público llega, participa y continúa disfrutando del evento.

Precisamente ahí está parte del trabajo.

Para que una experiencia resulte natural para el consumidor, detrás tiene que existir planificación.

Definición del objetivo, concepto, personal, materiales, coordinación, logística, timings, montaje, adaptación al espacio y seguimiento de la acción forman parte de una ejecución que normalmente el público no llega a ver.

Pero sí percibe su resultado.

Cuando todos esos elementos están coordinados, la experiencia fluye.

Marketing experiencial en Canarias

Canarias reúne contextos especialmente interesantes para las activaciones de marca.

Eventos, festivales, espacios de ocio, hostelería, retail, deporte, gastronomía y acciones vinculadas al territorio permiten desarrollar experiencias muy diferentes dependiendo del público y del objetivo de cada empresa.

En BlueFox Iberia hemos trabajado activaciones y contenidos vinculados a marcas como Arehucas, Corona, Lidl, Disaronno o Waka, entre otras, aplicando distintos formatos según las necesidades de cada proyecto.

Porque una activación en un punto de venta no se plantea de la misma manera que una acción dentro de un evento.

Ni una experiencia vinculada a una tradición local necesita lo mismo que una promoción de producto.

La estrategia debe adaptarse.

Una experiencia de marca comienza con una pregunta

Antes de pensar en materiales, espacios o dinámicas, existe una pregunta mucho más importante:

¿Qué queremos conseguir?

A partir de ahí puede empezar a construirse la experiencia.

Qué queremos comunicar.

A quién queremos llegar.

Dónde vamos a encontrarnos con esas personas.

Cómo queremos que participen.

Qué papel tendrá el producto.

Qué queremos que recuerden después.

Cuando esas preguntas tienen una respuesta clara, una activación deja de ser simplemente una acción promocional.

Se convierte en una herramienta de marca.

Crear experiencias que conectan marcas y personas

Las marcas necesitan visibilidad.

Pero también necesitan construir relaciones.

El marketing experiencial permite trasladar la identidad de una marca al mundo real y convertirla en algo que las personas puedan descubrir, probar, compartir y recordar.

Porque detrás de una buena activación no debería existir únicamente una bonita fotografía.

Debe existir un objetivo, una idea, una ejecución y una experiencia.

En BlueFox Iberia diseñamos y desarrollamos activaciones, promociones y experiencias pensadas para acercar las marcas a las personas.

¿Tienes una marca, un producto o una campaña que quieres llevar al mundo real?

Cuéntanos tu proyecto y creemos una experiencia alrededor de él.

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